Hace varios meses conocí la lucha incesante de Pablo, un chico que con tan sólo 20 años inmovilizó a España entera, haciendo a través de su "leucemia" un llamamiento a todo el mundo, haciendo ver que quien dona médula, dona vida.
Amó la vida hasta el último segundo y lucho mucho día tras día sin perder la esperanza, ni la fuerza, ni tampoco la sonrisa.
Se propuso no sólo por él mismo, sino por todos aquellos que padecen esta enfermedad el reto de un millón de donantes, haciendo ver que hay miles de personas que necesitan un donante.
Gracias a su lucha incansable, a conseguido salvar muchas vidas logrando aumentar las donaciones de médula ósea en Málaga un 1.300% este pasado 2016.
Pero desgraciadamente su cuerpo no pudo más y el pasado sábado 25 de febrero abandonó la vida, pero eso sí, luchó hasta el final.
Compartió con nosotros reflexiones que hacen valorar el sentido de las pequeñas cosas:
Estos meses he podido comprobar como nadie a mí alrededor valora la vida, no al menos como si pudiera terminarse en un instante, y de eso se trata. Algunos somos conscientes de tener fecha de caducidad pero la gran mayoría piensa que vivirá eternamente solo por el hecho de no querer mirar su etiqueta. De vivir de espaldas a la muerte aún sabiendo que también forma parte de nuestra vida.
Yo he disfrutado de muchas experiencias, valoro a mis padres, a mi hermano que es mi ejemplo de lucha, a toda mi familia y amigos y hasta el detalle más pequeño y ha sido gracias a esto. ¿Entendéis lo que digo? "Saber que vas a morir te hace vivir la vida a cada instante". Y ahora sé que eso es la vida.
Gracias por hacermelo entender Pablo, para mi serás siempre recordado, siempre fuerte guerrero. ☄☄💪💪💪

Hola guapetona.
ResponderEliminarUna publicación que ha llegado a emocionarme y a ponerme los pelos de punta. Creo que todos conocemos a esta persona tan valiente y fuerte que nos ha dado a todos una lección de vida el tiempo que ha estado entre nosotros. Muy grande era, y grande eres tú por dedicarle estas bonitas palabras.
Un beso.
Muchísimas gracias preciosa, me alegro mucho de que te haya gustado.
ResponderEliminarA veces en la vida nos preocupamos por cosas que realmente no merecen la pena y hace falta que pasen cosas malas para valorar todas las cosas buenas, Pablo nos lo ha demostrado, como bien has dicho nos ha dado una lección de vida y nos ha enseñado también que nunca hay que perder la esperanza por muy grave que sea el problema, con una sonrisa se afronta mejor.
Un besito.